Etiquetado: temas sociales y políticos

Elecciones 20D en España: Entre la inanidad y el hartazgo

Ayer mismo algunos medios internacionales daban por segura la victoria del partido actualmente en el Gobierno. Aventurada suposición; son muchas, quizás demasiadas, las opciones abiertas para las próximas elecciones pero una de las que aparecen como menos probables es precisamente la continuidad de Mariano Rajoy en la presidencia. Una salida rápida y por la puerta de atrás podría ser bienvenida incluso por muchos miembros de su propio partido.

Parece que la política española no se basa en ideas sino en reacciones: Tanto la mentira como la eficaz instrumentación del atentado de marzo de 2004 dio lugar a que los votantes quisieran cualquier cosa menos otro Gobierno del PP aunque esa “cualquier cosa” significase Zapatero. Zapatero logró incluso ser reelegido y la situación llegó a ser tan calamitosa que los votantes decidieron que les valía “cualquier cosa” con tal de echar a Zapatero. El asunto llegó a tal nivel que se llegó a poner en manos de Mariano Rajoy un nivel de poder en el Estado central, autonómico y municipal que jamás ningún gobernante había tenido tras la dictadura de Franco. Ni siquiera el PSOE de Felipe González con sus 202 diputados llegó a acumular tanto poder como el que la reacción a Zapatero puso en las manos de Rajoy.

Cuatro años después, Rajoy va camino de ser el primer presidente tras la dictadura que no repita mandato y las críticas le llueven de todas partes, incluyendo desde dentro de su partido o, tal vez, especialmente desde dentro de su partido.

Los episodios de corrupción son difícilmente tolerables pero, lamentablemente, no es fácil encontrar a alguien con legitimidad para criticarlos y ejercer de alternativa. El otro gran partido, PSOE, tiene tantos o más casos de corrupción escandalosa en los que ha llevado como asociados a los sindicatos y a Izquierda Unida…y a veces al propio partido de Rajoy como ayer mismo apareció vinculando la Cajamadrid-Bankia de Rodrigo Rato (ex-vicepresidente con Aznar, potencial sucesor de éste y procesado por corrupción) con el PSOE de Madrid y su ex-candidato Tomás Gómez.

Entre los emergentes, las oscuras relaciones financieras y de asesorías de Podemos con los regímenes venezolano e iraní tampoco parece que les permita dar demasiadas lecciones ni de democracia de ni de limpieza. Ciudadanos, el otro gran emergente, y su incondicional apoyo a Susana Díaz en Andalucía también está dejando serias dudas como referente de limpieza.

PP y PSOE a dos meses de las elecciones se comportan como barcos a la deriva y, desde luego, mucho tiene que ver en ello tanto la atroz incompetencia de sus respectivos líderes como el escasamente democrático funcionamiento de ambos partidos y su hábito de ponerse en primer tiempo de saludo ante el jefe, aunque éste sea un zote sin paliativos.

Los votantes son otra cosa y es ahí donde se abren todos los interrogantes imaginables: En otras elecciones, los grandes partidos tenían el voto más militante y radicalizado asegurado pero en este momento no. El voto más radicalizado del PP puede ir a parar a Vox -pequeño partido hoy pero alrededor del cual podría fácilmente articularse en el futuro una derecha radical tipo Frente Nacional de LePen- mientras que el voto más radicalizado del PSOE puede acabar en Podemos, especialmente si algunas figuras que han concluido su periodo de gracia, como el propio Pablo Iglesias, van desapareciendo del escenario.

¿Qué ocurre con los votantes menos radicales? Ése es el caladero en el que espera pescar Ciudadanos. Lo ocurrido en las elecciones municipales y autonómicas y la entrega del poder por parte del PSOE a algunos personajes afines a Podemos difícilmente presentables para el ciudadano normal -ejemplos abundantes en Madrid, Barcelona y Valencia- hacen que la opción PSOE sea poco viable. Por el otro lado, la inacción de Rajoy ante cuestiones como el desafío independentista también lo presentan como alguien cuyo único activo es el “manejo magistral de los tiempos” cantado por sus rapsodas y, fuera de eso, sólo queda el sometimiento a Arriola, sus encuestas y su huida de la batalla ideológica y de cualquier otro tipo. ¿Merece la pena recordar hoy que uno de los elementos que le llevó a perder las elecciones de 2004 fue su negativa a un debate con Zapatero?

En consecuencia, el resultado del 20D es previsible que no se decida en la primera línea compuesta por los dos grandes partidos sino en la segunda compuesta por Ciudadanos y Podemos. Ciudadanos tiene una ya larga trayectoria antinacionalista pero ahora tiene que jugar con su “pro” y no con su “contra” y su actuación de la manita de la sección más corrupta del PSOE no dice demasiado a su favor. De igual modo, Podemos tiene una larga trayectoria de crítica con el poder pero su “pro” regímenes dictatoriales y asesinos hace que muchas de sus críticas a lo que denominan “casta” sean recibidas con el mismo regocijo que cuando se oye al PSOE criticar la corrupción del PP o viceversa.

De nuevo nos encontramos ante un “cualquier cosa” que ya se ha hecho evidente en las recientes elecciones municipales y autonómicas: Buena parte del poder en ese ámbito del PP ha desaparecido pero en algunos casos muy notorios lo que lo ha sustituido es todavía peor. Por desgracia, ése es el gran argumento que lleva tiempo utilizando Rajoy y que, previsiblemente, seguirá utilizando hasta las elecciones: El voto del miedo y asegurar que los que pueden venir podrían ser aún peores. Tiene razón; pueden ser peores pero eso no le va a mantener en su poltrona. A lo mejor si le pregunta a cualquiera que no sea Arriola, se convence.

Todas las opciones están abiertas y, muy previsiblemente, se volverá a votar “contra” y no “pro” lo que, dado el tipo de partidos que existen hoy en España, es un serio riesgo. La “sabiduría popular” manifestada en las urnas ya nos ha llevado a alojar en la Moncloa a personajes como los dos últimos presidentes. Deberíamos tenerlo en cuenta.

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Maestros de la manipulación

Ayer, por primera vez vi una entrevista en TVE con el líder de Podemos Pablo Iglesias distinta de las múltiples grabaciones que existen en Youtube.

No se le puede negar el manejo de las tablas televisivas. No es tampoco un zote como algunos glorificados ex-presidentes vistos por sus partidarios como algo parecido al genio de la lámpara de Aladino…hasta que dejaron el poder, destino que probablemente aguarde también al actual.

Sin embargo, hay un problema grave con un personaje que trata de presentarse como la esperanza de regeneración de nuestro país: Miente y manipula en su discurso. Habla para reafirmar la fe que le tienen aquéllos a los que ya ha convencido aunque para los demás su discurso tenga muchos y graves agujeros.

Los periodistas presentes en la tertulia le atacaron bastante…aunque no entraron a fondo en temas como las corruptelas que afectan a su pareja y que pueden ser de gran relevancia si, como parece, Podemos plantea una especie de OPA sobre Izquierda Unida, como mínimo en Madrid.

Cuando le preguntaron por los problemas de uno de sus asociados, Iñigo Errejón, se limitó a quitarles importancia diciendo que se trataba de “un papel”. Uno de los periodistas certeramente le indicó que un papel es también una declaración de la renta como la de Jordi Pujol y que ser “un papel” no limita en absoluto su importancia como trataba de dar a entender Iglesias. Puesto que se enrocó en la historia del “papel”, hubo un momento en que uno de los presentes tuvo que decir en qué consistía el famoso papel y se trataba simplemente de que Errejón no cumplía las condiciones que se le exigían para tener una beca en la Junta de Andalucía. Punto.

Más adelante salió el tema de los pagos en negro y de la financiación proveniente de paraísos democráticos como Irán y Venezuela y las relaciones con éstos. Sobre los pagos en negro, después de una negativa tajante una curiosa justificación: La Agencia Tributaria les había certificado que no tenían pagos pendientes porque, claro, ya se sabe que la Agencia Tributaria registra los pagos en negro para cobrar el correspondiente IVA. La justificación es tan pobre, sólo válida para convencidos e imposible de creer que este insignificante dato -que Hacienda no tiene datos sobre pagos en negro y por tanto una certificación no dice nada- se le haya pasado al escurridizo Iglesias dice claramente que hay algo que ocultar.

Cuando invitó a los periodistas a ir a los tribunales con este asunto, uno de ellos le replicó que, puesto que ha mostrado en otras ocasiones una fuerte tendencia a acudir a ellos ¿por qué no lo hacía ahora ante una acusación tan grave para un presunto regenerador como la de estar cobrando en negro? Cortina de humo como respuesta y cruce de acusaciones con el periodista que le hizo la pregunta.

Dijo, probablemente una de las primeras veces que se conocen, que Venezuela era un país que tenía un gran problema de corrupción. Eso sí, a continuación diluyó esta idea diciendo que también tenía un problema de inseguridad y, para diluirla todavía más, afirmó que al igual que todos los países de la región, entre los que mencionó Colombia.

No contestó a algunas preguntas claves como su posición respecto a la integridad territorial española o si él, Pablo Iglesias, era comunista y el peso que esto tenía en su grupo que ahora, al igual que el famoso “eurocomunismo” de Santiago Carrillo, se nos viste de socialdemócrata y afirma seguir modelos del norte de Europa en lugar de modelos sudamericanos.

Sin duda, el personaje es inteligente y sabe moverse en el medio televisivo pero tiene un problema grave visible para todo aquél que no prefiera mirar hacia otro lado: No es fiable. Sus respuestas a algunas preguntas como el famoso “papel” o sus salidas sobre los cobros en negro indican que sabe esconderse utilizando trucos dialécticos bastante conocidos como diluir las evidencias en contra suya.

Por supuesto, si no es fiable y se pueden encontrar en su discurso evidencias claras de manipulación ¿qué tiene de fiable la reconversión de su grupo? ¿Ya no son leninistas sino socialdemócratas? La conducta exhibida por su líder invita más a pensar en mero tacticismo. Al igual que cuando Tierno afirmó que los programas electorales están para no cumplirse, hagámonos con el poder utilizando un discurso moderado y, una vez con el BOE en nuestras manos, intentemos llevar adelante nuestro programa de verdad, no el que hemos vendido.

Mientras tanto, PP y PSOE se comportan como si fueran dos marcas de una misma corporación (política antiterrorista, política fiscal, política territorial, niveles de corrupción…todo idéntico), a Izquierda Unida se le paró el reloj hace mucho, no está claro a qué juegan Ciudadanos y UPyD y los nazionalistas a lo de siempre…ésa es la clase política de este país.