Categoría: Recursos Humanos

El fiasco de Ciudadanos explicado a Albert Rivera

Parece ser que Albert Rivera ha encargado una auditoría para averiguar por qué sus resultados electorales han estado muy por debajo de lo esperado.

Déjeme ahorrar el gasto de la auditoría explicándoselo de forma muy sencilla. Más aún: Quien se lo dice se encuentra entre los que el día de las elecciones creían que, a pesar de las muchas incertidumbres asociadas a su partido, era la única opción lógica y, a pesar de sus resultados, lo sigo creyendo:

Votar al PP de Rajoy o al PSOE de Sánchez basados en la doctrina del voto útil es demasiado para algunos estómagos delicados y decantarse por partidos de conducta fascistoide, sean de izquierdas o derechas, es todavía peor. ¿Qué pasó entonces y qué consecuencias tendría que sacar?

En primer lugar, Ciudadanos venía en una posición de privilegio. Nadie, salvo UPyD, había estado en un Parlamento del ámbito que fuera negándose a comulgar con las ruedas de molino nazionalistas que los grandes partidos sí habían tragado. Eso les honra pero ahí empieza el problema real:

Cuando alguien se asocia “contra” algo,  y realmente hay muchas cosas en España contra las que asociarse, no es un partido sino que es algo que podría denominarse plataforma ciudadana. Nadie en Cataluña les votó por su programa de gobierno sino por su oposición al nazionalismo pero, cuando se extendieron a toda España, trataron de convertirse en un partido político como opción de gobierno. Grave error.

¿De verdad cree, señor Rivera, que quien le ha votado lo ha hecho por el atractivo de unos cuantos académicos sacados del armario y ventilados para que se les fuera el olor a naftalina y puestos a pergeñar un programa político y económico que no tenía pies ni cabeza?

No lo crea. Quien le ha votado pensaba en el tiempo en que ustedes se comportaban como una plataforma ciudadana e intentaba defender algunos elementos básicos que deberían ser transversales a cualquier partido que se autodenomine democrático. Por ejemplo, cualquier partido democrático debería defender la independencia de la justicia, las listas abiertas, la reforma del sistema electoral o la desaparición de los innumerables aforados existentes en España ¿verdad?

¿Cree que realmente necesitaba presentar un programa de gobierno más allá de esos principios básicos o es que le atacó repentinamente la ambición de convertirse en el inquilino de la Moncloa?

¿Cree que sus ambigüedades y sus apariciones con Pablo Iglesias con la excusa de los “nuevos emergentes” le favorecieron? Pues no lo crea.

Tampoco crea que lo de acochinarse en tablas cuando una de sus candidatas dijo algo absolutamente coherente sobre la infame ley de violencia de género -que consagra la desigualdad en razón de sexo- le favoreció. ¿Por qué no defendió sus planteamientos en lugar de esconderse?

El PP de Rajoy le ha tendido todas las trampas que ha podido porque prefería tener enfrente a un stalinista y presentarlo como el coco en lugar de tenerle a usted. Eso era esperable; lo que no era tan esperable es que usted haya caído en todas ellas. La vanidad le ha podido.

¿Qué ocurrirá ahora? Si no hay nuevas elecciones y ustedes trabajan bien, tienen una oportunidad. Si hay nuevas elecciones, su paso a la nada va a ser mucho más rápido que el de Rosa Díez porque para muchos -entre los que seguiré sin contarme- prevalecerá la doctrina del voto útil.

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#20D Incertidumbre sí. Indecisión no

Ciertamente hay motivos para la incertidumbre. No sólo no sabemos qué puede pasar tanto en los resultados como en las posibles alianzas posteriores sino que tampoco tenemos muy claro que van a hacer los que decidamos votar.

Excluyo de cualquier posible indecisión a aquéllos que, financiados y apoyados por las dictaduras más repugnantes del mundo, ahora vienen a dar lecciones. Por mucho que quieran borrar su pasado, al mejor estilo orwelliano, éste sigue estando ahí y es el que dice quiénes son porque todavía no se estaban intentando maquillar.

¿Qué ocurre con las opciones que, con todas las limitaciones que hacen al caso, podríamos considerar democráticas? Las maniobras de unos y otros han enturbiado bastante el terreno.

Albert Rivera, de Ciudadanos, dijo al principio que no apoyaría a Rajoy y más tarde añadió que no apoyaría a Sánchez. La reacción de éstos, en el mejor estilo nazionalista, ha sido identificar a sus partidos con ellos mismos y dar por supuesto que iba a pactar con el otro y abrirle la puerta a fuerzas claramente fascistas en su modo de actuar.

Sin embargo, Rivera en ningún momento dijo que no pactaría con el PP -lo ha hecho en Madrid- ni que no pactaría con el PSOE -lo ha hecho en Andalucía- por lo que la negativa a apoyar a los cabezas de lista de cada uno de los partidos no tiene por qué hacerse extensiva al partido en su conjunto.

¿Se puede votar razonablemente al PP? Sí, pero el PP de Rajoy apareció con dos banderas: Regeneración de la vida política y acabar con el sectarismo de la etapa ZP derogando las medidas de corte más sectario de éste. No hizo ninguna de las dos cosas y, además, subió los impuestos hasta límites inconcebibles y, por cierto, a los que es más fácil esquilmar. Después de eso ¿Se puede votar razonablemente al PP de Rajoy incluso aunque se coincida con el ideario del PP? Creo que no.

¿Se puede votar razonablemente al PSOE? Sí, pero el PSOE de Sánchez es pura continuidad del PSOE más sectario que ha existido en la época moderna y recuerda demasiado al de Zapatero. Por si quedaban algunas dudas, ha traído de la mano a gente cuyas credenciales democráticas no son dudosas sino inexistentes y llegó al extremo de declinar en Madrid la oferta de gobernar el Ayuntamiento incondicionalmente para, en lugar de eso, entregar el Ayuntamiento a destacados miembros de esos grupos. ¿Se puede votar razonablemente al PSOE de Sánchez? Lo visto hasta ahora demuestra claramente que no.

Hasta aquí, parece que lo que dice el líder de Ciudadanos tiene sentido pero ¿nos podemos fiar de él? Lo único que sabemos es que tiene una larga trayectoria en la lucha contra el nazionalismo y, en ese terreno, supera ampliamente a ambos partidos mayores pero ¿qué más? Han crecido por aluvión, lo que sin duda ha dado entrada a mucho oportunista que hará que no tarden en surgir episodios de corrupción y muchos de los programas están cogidos con pinzas más pensando en no ofender a nadie que en plantear una opción con consistencia interna. ¿Tienen razón PP y PSOE cuando les acusan de no tener ninguna experiencia de gobierno? Desde luego pero a ambos, especialmente al PSOE, se les puede preguntar qué experiencia de gobierno tenían cuando consiguieron la mayoría absoluta en 1982? Ninguna…y al principio no fue mal del todo. Cuando consideraron que aquello era su cortijo y empezaron a manejarlo como tal las cosas cambiaron.

¿Incertidumbre sobre qué haría Ciudadanos si fuera clave para la formación de gobierno? Toda. Sin embargo, en este momento parece que hemos llegado a una situación en que la incertidumbre es preferida a las certezas. Sabemos perfectamente qué podemos esperar de Rajoy, Sánchez y no digamos de Iglesias y ésa puede ser una buena razón para optar por lo menos conocido.

Elecciones 20D en España: Entre la inanidad y el hartazgo

Ayer mismo algunos medios internacionales daban por segura la victoria del partido actualmente en el Gobierno. Aventurada suposición; son muchas, quizás demasiadas, las opciones abiertas para las próximas elecciones pero una de las que aparecen como menos probables es precisamente la continuidad de Mariano Rajoy en la presidencia. Una salida rápida y por la puerta de atrás podría ser bienvenida incluso por muchos miembros de su propio partido.

Parece que la política española no se basa en ideas sino en reacciones: Tanto la mentira como la eficaz instrumentación del atentado de marzo de 2004 dio lugar a que los votantes quisieran cualquier cosa menos otro Gobierno del PP aunque esa “cualquier cosa” significase Zapatero. Zapatero logró incluso ser reelegido y la situación llegó a ser tan calamitosa que los votantes decidieron que les valía “cualquier cosa” con tal de echar a Zapatero. El asunto llegó a tal nivel que se llegó a poner en manos de Mariano Rajoy un nivel de poder en el Estado central, autonómico y municipal que jamás ningún gobernante había tenido tras la dictadura de Franco. Ni siquiera el PSOE de Felipe González con sus 202 diputados llegó a acumular tanto poder como el que la reacción a Zapatero puso en las manos de Rajoy.

Cuatro años después, Rajoy va camino de ser el primer presidente tras la dictadura que no repita mandato y las críticas le llueven de todas partes, incluyendo desde dentro de su partido o, tal vez, especialmente desde dentro de su partido.

Los episodios de corrupción son difícilmente tolerables pero, lamentablemente, no es fácil encontrar a alguien con legitimidad para criticarlos y ejercer de alternativa. El otro gran partido, PSOE, tiene tantos o más casos de corrupción escandalosa en los que ha llevado como asociados a los sindicatos y a Izquierda Unida…y a veces al propio partido de Rajoy como ayer mismo apareció vinculando la Cajamadrid-Bankia de Rodrigo Rato (ex-vicepresidente con Aznar, potencial sucesor de éste y procesado por corrupción) con el PSOE de Madrid y su ex-candidato Tomás Gómez.

Entre los emergentes, las oscuras relaciones financieras y de asesorías de Podemos con los regímenes venezolano e iraní tampoco parece que les permita dar demasiadas lecciones ni de democracia de ni de limpieza. Ciudadanos, el otro gran emergente, y su incondicional apoyo a Susana Díaz en Andalucía también está dejando serias dudas como referente de limpieza.

PP y PSOE a dos meses de las elecciones se comportan como barcos a la deriva y, desde luego, mucho tiene que ver en ello tanto la atroz incompetencia de sus respectivos líderes como el escasamente democrático funcionamiento de ambos partidos y su hábito de ponerse en primer tiempo de saludo ante el jefe, aunque éste sea un zote sin paliativos.

Los votantes son otra cosa y es ahí donde se abren todos los interrogantes imaginables: En otras elecciones, los grandes partidos tenían el voto más militante y radicalizado asegurado pero en este momento no. El voto más radicalizado del PP puede ir a parar a Vox -pequeño partido hoy pero alrededor del cual podría fácilmente articularse en el futuro una derecha radical tipo Frente Nacional de LePen- mientras que el voto más radicalizado del PSOE puede acabar en Podemos, especialmente si algunas figuras que han concluido su periodo de gracia, como el propio Pablo Iglesias, van desapareciendo del escenario.

¿Qué ocurre con los votantes menos radicales? Ése es el caladero en el que espera pescar Ciudadanos. Lo ocurrido en las elecciones municipales y autonómicas y la entrega del poder por parte del PSOE a algunos personajes afines a Podemos difícilmente presentables para el ciudadano normal -ejemplos abundantes en Madrid, Barcelona y Valencia- hacen que la opción PSOE sea poco viable. Por el otro lado, la inacción de Rajoy ante cuestiones como el desafío independentista también lo presentan como alguien cuyo único activo es el “manejo magistral de los tiempos” cantado por sus rapsodas y, fuera de eso, sólo queda el sometimiento a Arriola, sus encuestas y su huida de la batalla ideológica y de cualquier otro tipo. ¿Merece la pena recordar hoy que uno de los elementos que le llevó a perder las elecciones de 2004 fue su negativa a un debate con Zapatero?

En consecuencia, el resultado del 20D es previsible que no se decida en la primera línea compuesta por los dos grandes partidos sino en la segunda compuesta por Ciudadanos y Podemos. Ciudadanos tiene una ya larga trayectoria antinacionalista pero ahora tiene que jugar con su “pro” y no con su “contra” y su actuación de la manita de la sección más corrupta del PSOE no dice demasiado a su favor. De igual modo, Podemos tiene una larga trayectoria de crítica con el poder pero su “pro” regímenes dictatoriales y asesinos hace que muchas de sus críticas a lo que denominan “casta” sean recibidas con el mismo regocijo que cuando se oye al PSOE criticar la corrupción del PP o viceversa.

De nuevo nos encontramos ante un “cualquier cosa” que ya se ha hecho evidente en las recientes elecciones municipales y autonómicas: Buena parte del poder en ese ámbito del PP ha desaparecido pero en algunos casos muy notorios lo que lo ha sustituido es todavía peor. Por desgracia, ése es el gran argumento que lleva tiempo utilizando Rajoy y que, previsiblemente, seguirá utilizando hasta las elecciones: El voto del miedo y asegurar que los que pueden venir podrían ser aún peores. Tiene razón; pueden ser peores pero eso no le va a mantener en su poltrona. A lo mejor si le pregunta a cualquiera que no sea Arriola, se convence.

Todas las opciones están abiertas y, muy previsiblemente, se volverá a votar “contra” y no “pro” lo que, dado el tipo de partidos que existen hoy en España, es un serio riesgo. La “sabiduría popular” manifestada en las urnas ya nos ha llevado a alojar en la Moncloa a personajes como los dos últimos presidentes. Deberíamos tenerlo en cuenta.

Sterile discussions about competencies, Emotional Intelligence and others…

When “Emotional Intelligence” fashion arrived with Daniel Goleman, I was among the discordant voices affirming that the concept and, especially, the use of it, was nonsense. Nobody can seriously reject that personal features are a key for success or failure. If we want to call it Emotional Intelligence that’s fine. It’s a marketing born name not very precise but, anyway, we can accept it.

However, losing the focus is not acceptable…and some people lose the focus with statements like “80% of success is due to Emotional Intelligence, well above the percentage due to “classic” intelligence. We lose focus too with statements comparing competencies with academic degress and the role of each part in professional success. These problems should be analyzed in a different and simpler way: It’s a matter of sequence instead of percentage.

An easy example: What is more important for a surgeon to be successful? The academic degree or the skills shown inside the OR? Of course, this is a tricky question where the trick is highly visible. To enter the OR armed with an scalpel, the surgeon needs an academic recognition and/or a specific license. Hence, the second filter -skills- is applied over the ones who passed the first one -academic recognition- and we cannot compare in percentage terms skills and academic recognition.

Of course, this is an extreme situation but we can apply it to the concepts where some sterile discussions appear. Someone can perform well thank to Emotional Intelligence but the entrance to the field is guaranteed with intelligence in the most common used meaning. Could we say that, once passed an IQ threshold we should better improve our interaction skills than -if possible- improve 10 more IQ points? Possibly…but things don’t work that way, that is, we define the access level through a threshold value and performance with other criteria, always comparing people that share something: They all are above the threshold value. Then…how can I say “Emotional Intelligence is in the root of 80% of success”? It should be false but we can convert it into true by adding  “if the comparison is made among people whose IQ is, at least medium-high level”. The problem is that, with this addition, it is not false anymore but this kind of statement should be a simple-mindedness proof.

We cannot compare the relative importance of two factors if one of them is referred to job access while the other is referred to job performance once in the job. It’s like comparing bacon with speed but using percentages to appear more “scientific”.

Maestros de la manipulación

Ayer, por primera vez vi una entrevista en TVE con el líder de Podemos Pablo Iglesias distinta de las múltiples grabaciones que existen en Youtube.

No se le puede negar el manejo de las tablas televisivas. No es tampoco un zote como algunos glorificados ex-presidentes vistos por sus partidarios como algo parecido al genio de la lámpara de Aladino…hasta que dejaron el poder, destino que probablemente aguarde también al actual.

Sin embargo, hay un problema grave con un personaje que trata de presentarse como la esperanza de regeneración de nuestro país: Miente y manipula en su discurso. Habla para reafirmar la fe que le tienen aquéllos a los que ya ha convencido aunque para los demás su discurso tenga muchos y graves agujeros.

Los periodistas presentes en la tertulia le atacaron bastante…aunque no entraron a fondo en temas como las corruptelas que afectan a su pareja y que pueden ser de gran relevancia si, como parece, Podemos plantea una especie de OPA sobre Izquierda Unida, como mínimo en Madrid.

Cuando le preguntaron por los problemas de uno de sus asociados, Iñigo Errejón, se limitó a quitarles importancia diciendo que se trataba de “un papel”. Uno de los periodistas certeramente le indicó que un papel es también una declaración de la renta como la de Jordi Pujol y que ser “un papel” no limita en absoluto su importancia como trataba de dar a entender Iglesias. Puesto que se enrocó en la historia del “papel”, hubo un momento en que uno de los presentes tuvo que decir en qué consistía el famoso papel y se trataba simplemente de que Errejón no cumplía las condiciones que se le exigían para tener una beca en la Junta de Andalucía. Punto.

Más adelante salió el tema de los pagos en negro y de la financiación proveniente de paraísos democráticos como Irán y Venezuela y las relaciones con éstos. Sobre los pagos en negro, después de una negativa tajante una curiosa justificación: La Agencia Tributaria les había certificado que no tenían pagos pendientes porque, claro, ya se sabe que la Agencia Tributaria registra los pagos en negro para cobrar el correspondiente IVA. La justificación es tan pobre, sólo válida para convencidos e imposible de creer que este insignificante dato -que Hacienda no tiene datos sobre pagos en negro y por tanto una certificación no dice nada- se le haya pasado al escurridizo Iglesias dice claramente que hay algo que ocultar.

Cuando invitó a los periodistas a ir a los tribunales con este asunto, uno de ellos le replicó que, puesto que ha mostrado en otras ocasiones una fuerte tendencia a acudir a ellos ¿por qué no lo hacía ahora ante una acusación tan grave para un presunto regenerador como la de estar cobrando en negro? Cortina de humo como respuesta y cruce de acusaciones con el periodista que le hizo la pregunta.

Dijo, probablemente una de las primeras veces que se conocen, que Venezuela era un país que tenía un gran problema de corrupción. Eso sí, a continuación diluyó esta idea diciendo que también tenía un problema de inseguridad y, para diluirla todavía más, afirmó que al igual que todos los países de la región, entre los que mencionó Colombia.

No contestó a algunas preguntas claves como su posición respecto a la integridad territorial española o si él, Pablo Iglesias, era comunista y el peso que esto tenía en su grupo que ahora, al igual que el famoso “eurocomunismo” de Santiago Carrillo, se nos viste de socialdemócrata y afirma seguir modelos del norte de Europa en lugar de modelos sudamericanos.

Sin duda, el personaje es inteligente y sabe moverse en el medio televisivo pero tiene un problema grave visible para todo aquél que no prefiera mirar hacia otro lado: No es fiable. Sus respuestas a algunas preguntas como el famoso “papel” o sus salidas sobre los cobros en negro indican que sabe esconderse utilizando trucos dialécticos bastante conocidos como diluir las evidencias en contra suya.

Por supuesto, si no es fiable y se pueden encontrar en su discurso evidencias claras de manipulación ¿qué tiene de fiable la reconversión de su grupo? ¿Ya no son leninistas sino socialdemócratas? La conducta exhibida por su líder invita más a pensar en mero tacticismo. Al igual que cuando Tierno afirmó que los programas electorales están para no cumplirse, hagámonos con el poder utilizando un discurso moderado y, una vez con el BOE en nuestras manos, intentemos llevar adelante nuestro programa de verdad, no el que hemos vendido.

Mientras tanto, PP y PSOE se comportan como si fueran dos marcas de una misma corporación (política antiterrorista, política fiscal, política territorial, niveles de corrupción…todo idéntico), a Izquierda Unida se le paró el reloj hace mucho, no está claro a qué juegan Ciudadanos y UPyD y los nazionalistas a lo de siempre…ésa es la clase política de este país.

Frederick W. Taylor: XXI Century Release

Any motivation expert, from time to time, devotes a part of his time to throw some stones to Frederick W. Taylor. It seems, from our present scope, that there are good reasons for the stoning: Strict splitting between planning and performing is against any idea considering human beings as something more than faulty mechanisms.

However, if we try to get the perspective that Taylor could have a century ago, things could change: Taylor made unqualified workers able to manufacture complex products. These products were far beyond the understanding capacity of those manufacturing them.

From that point of view, we could say that Taylor and his SWO meant a clear advance and Taylor cannot be dismissed with a high-level theoretical approach out of context.

Many things have happened since Taylor that could explain so different approach: The education of average worker, at least in advanced societies, grew in an amazing way. The strict division between design and performance could be plainly justified in Taylor time but it could be nonsense right now.

Technology, especially the information related, not only advanced. We could say that it was born during the second half of the past century, well after Taylor. Advances have been so fast that is hard finding a fix point or a context to evaluate its contribution: When something evolves so fast, it modifies the initial context and that removes the reference point required to evaluate the real value.

At the risk of being simplistic, we could say that technology gives us “If…Then” solutions. As technology power increases, situations that can be confronted through an “If…Then” solution are more and more complex. Some time ago, I received this splendid parody of a call-center that shows clearly what can happen if people work only with “If…Then” recipes, coming, in this case, from a screen:

http://www.youtube.com/watch?v=GMt1ULYna4o

Technology evolution again puts the worker -now with an education level far superior to the one available in Taylor age- in a role of performer of routines and instructions. We could ask why so old model is still used and we could find some answers:

  • Economics: Less qualified people using technology can perform more complex tasks. That means savings in training costs and makes turnover also cheaper since people are easier to replace.
  • Knowledge Ownership: People have a brain that can store knowledge. Regretfully, from the perspective of a company, they have also feet that can be used to bring the brain to other places. In other words, knowledge stored by persons is not owned by companies and, hence, they could prefer storing knowledge in processes and Information Systems managing them.
  • Functionality: People commit more mistakes, especially in these issues hard to convert into routines and required going beyond stored knowledge.

These points are true but, when things are seen that way, there is something clear: The relation between a company and people working there is strictly economical. Arie de Geus, in The living organization, said that the relation between a person and a company is economic but considering it ONLY economic is a big mistake.

Actually, using If…Then model as a way to make people expendable can be a way to guarantee a more relaxed present situation…at the price of questionning the future. Let’s see why:

  • If…Then recipes are supplied by a short number of suppliers working in every market and, of course, having clients who compete among them. Once reduced the human factor to the minimum…where is it going to be the difference among companies sharing the same Information Systems model?
  • If people are given stricly operative knowledge…how can we advance in this knowledge? Companies outsource their ability to create new knowledge that, again, remains in the hands of their suppliers of Information Systems and their ability to store more “If…Then” solutions.
  • What is the real capacity of the organization to manage unforeseen contingencies, if they have not been anticipated in the system design or, even worse, contingencies coming from the growing complexity of the system itself?

This is the overview. Taylorism without Taylor is much worse than the original model since it’s not justified by the context. Companies perform better and better some things that they already knew how to manage and, at the same time, it is harder and harder for them improving at things that previously were poorly performed. People, under this model, cannot work as an emergency resource. To do this, they need knowledge far beyond the operative level and capacity to operate without being very constrained by the system. Very often they miss both.

Jens Rasmussen, expert in Organization and Safety, gave a golden rule that, regretfully, is not met in many places: Operator has to be able to run cognitively the program that the system is performing. Features of present Information Systems could allow us working under sub-optimized environments: Instead of an internal logic that only the designer can understand -and not always- things running and keeping the Rasmussen rule would be very different.

The rationale about training and turnover costs would remain but advantages from ignoring it are too important to dismiss them. The sentence of De Geus is real and, furthermore, it has a very serious impact about how our organizations are going to be in the next future.

 

Del parado como del cerdo todo se aprovecha…por parte de algunos

Sé que la afirmación es cruel pero después de ver, entre otras cosas, cómo los partidos políticos y sindicatos roban fondos destinados a la formación de los desempleados o meten en EREs realizados por empresas en crisis a esbirros suyos que jamás habían trabajado ahí…¿qué otra cosa puede decirse?

Pues bien, esta misma mañana me llega una forma más entre las muchas e ingeniosas que hay de robar a los parados:

Una empresa con un nombre muy sonoro, naturalmente en inglés, busca colaboradores expertos a los que, a cambio de una tarjeta y el honor de utilizar su nombre al facturar cobra una cuota de entrada que varía entre 18 y 30.000 euros y, después, una cifra del orden del 10 al 30% sobre facturación.

Naturalmente, los clientes se los tiene que buscar su víctima y se supone que se le abrirán las puertas del Universo una vez que aparezca ante los potenciales clientes con tan prestigioso nombre en su tarjeta. Estas “empresas” además ofrecen a menudo los servicios de un call-center destinado a conseguir entrevistas de forma que no haya que ir a hacer ventas a puerta fría. También cobran por entrevista conseguida, tanto si es con el Director General como con el encargado de la limpieza…y lo mejor de todo: Es absolutamente legal con lo que este tipo de estafadores sin escrúpulos están saliendo como las setas en otoño.

¿No es bastante dura la situación de desempleo para, además, tener que estar atentos a no ser estafados por este tipo de carroñeros?