La conjura de los locos

La poca información que va trascendiendo sobre la masacre de Niza trae más dudas que certezas. Vamos a plantear esas dudas en forma de hipótesis genérica:

Supongamos que cualquier tarado decide matar al mayor número de personas que pueda porque la voz de Dios así se lo ha ordenado. ¿Habría que hablar de terrorismo o de crimen religioso o simplemente de alguien que debería haber recibido tratamiento psiquiátrico en lugar de circular por la calle con riesgo para sí mismo y para los demás?

Supongamos, además, que hay una organización conocida por sus salvajadas y que puede resultarle suficientemente atractiva al tarado para, en lugar de un genérico “voz de Dios”, decir que ha causado la masacre en su calidad de soldado de tal organización.

Supongamos, además, que tal organización no tuviera ni noticia de la existencia de tal individuo pero, una vez cometido el crimen, da por buenas las alegaciones del asesino porque entiende que eso le viene bien como baza propagandística.

Supongamos, además, que desde todos los terminales políticos y mediáticos se da por bueno lo alegado por el asesino ya que su aserción ha sido avalado por alguien tan fiable como la organización de salvajes sin fronteras.

Pregunta: ¿No se le está regalando a esa organización asesina una inmensa baza de propaganda?

Desconozco, aunque es lo que parece, si la masacre de Niza responde o no a este hipotético modelo pero esta forma de actuar contribuye a lo que todo terrorista desearía: Esparcir el miedo por hacer creer que está en todas partes y lo controla todo.

Por cierto, la eventualidad de que los salvajes de DAESH no hubieran tenido nada que ver con la masacre de Niza no les hace mejores. No interpretemos estas dudas -como también se está haciendo cada vez que alguien las manifiesta- como una forma de apoyo o, al menos, de intento de suavizar la imagen de esas alimañas. Simplemente, es una nota de atención sobre el hecho de que se les estén regalando bazas propagandísticas cada vez que un loco diga actuar en su nombre: Le ponen el sello de “lobo solitario” y aceptan la alegación, tenga o no verosimilitud.

Se podrían hacer muchas hipótesis sobre los motivos de actuar de esa forma pero hay un principio básico que casi siempre funciona:

Nunca atribuyamos a la maldad lo que pueda ser explicado por la mera estupidez.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s