Constitución: El cambio necesario

Algunos partidos españoles han criticado el reciente cambio constitucional por el procedimiento utilizado y por su inutilidad. No entraré al primer tema sino al segundo: Parte de la Constitución viene siendo sistemáticamente ignorada ¿Por qué este cambio iba a tener mejor suerte?  Para despejar todo tipo de dudas al respecto nos han bastado días: Una sentencia judicial impone que en Cataluña los padres tengan derecho a elegir la lengua vehicular de la enseñanza y los políticos se apresuran a decir que van a incumplir la sentencia. ¿Se necesita algo más para tener claro hasta qué punto es inútil?

En realidad, este cambio, aunque lo sigan negando, ha venido impuesto desde fuera  por alguien que creía que por esta vía se iba a garantizar el cumplimiento de los límites al déficit. Probablemente, si ha seguido las noticias de los últimos días, empiece a pensar que tal exigencia sirve de muy poco y, por tanto, se produzcan nuevas exigencias si no una intervención inmediata y a cara descubierta.

Hay otros cambios que pueden ser más importantes y van en la línea de recortar el poder de los partidos y, por eso, no le interesa a nadie o casi nadie entrar en esos cambios:

  1. Cambio en la ley electoral: Parece lógico que un voto debe valer lo mismo en cualquier parte y algunos grupos minoritarios, fundamentalmente los nacionalistas, se benefician de que no sea así. Sin embargo, se comenta menos que los principales beneficiados del sistema electoral actual no son los nacionalistas sino los dos grandes partidos. Una reforma electoral que hiciera que un voto valiera lo mismo en todas partes arrojaría a los partidos nacionalistas a la insignificancia que realmente representan y de la que nunca debieron salir pero también reduciría notablemente el número de diputados de los dos grandes partidos. Los beneficiados de tal reforma serían, sin duda, IU y UPyD. ¿Con quién es más fácil negociar? ¿Con los nacionalistas o con estos dos partidos? Seguramente con los nacionalistas y si, además, el cambio implica tener menos puestos para repartir entre los propios, ahí tenemos una razón por la que nunca se ha abordado esta reforma.
  2. Listas abiertas: Si el puesto no depende de la estructura del partido sino de los electores, está claro a quién va a servir el diputado electo, tan claro como lo está ahora pero en sentido contrario. Sólo por poner un ejemplo reciente ¿se habría producido el silencio que hemos tenido estos últimos años en el PSOE ante las actuaciones de Zapatero? ¿Nadie habría levantado la voz en el PSOE si su puesto no hubiera dependido de las jerarquías del partido y, en última instancia, del propio Zapatero? La inexistencia de listas abiertas obliga, en todos los partidos, a elevar a su líder a los altares por mucho que, en su fuero interno, cada uno sepa que en realidad es un imbécil.
  3. Independencia del poder judicial: La politización de la justicia fue introducida por uno de los grandes partidos y consolidada por el otro. Las dificultades para gobernar en la época del PSOE de Felipe González, cuando todavía quedaban muchos residuos de la etapa franquista, le invitaron a utilizar vías rápidas: Por ejemplo, se eliminó el recurso previo de inconstitucional, que tal útil habría sido ante una aberración como el estatuto catalán, porque este recurso estaba siendo utilizado constantemente por la extinta Alianza Popular como forma de torpedear las iniciativas del gobierno socialista de entonces. Los cambios que se hicieron para garantizar la obediencia de los jueces fueron criticados por el PP, quien prometió que los eliminaría para, en lugar de esto, hacer un pacto con el PSOE sobre los nombramientos garantizándose que el mismo sistema politizado continuaba funcionando.
¿Se quieren hacer cambios constitucionales? Háganse. Hay materia para hacerlos e incluso, ya puestos, alguno podría pensar en tocar la forma de Estado ya que el “poder moderador de la Corona” no parece estar sirviendo para mucho más que para dar portadas del Hola. Si no se quiere llegar hasta ahí, sólo con los primeros hay materia para garantizarse una regeneración, regeneración que pasa por disminuir el poder de que ahora mismo gozan políticos y partidos devolviéndoselo a quien lo tiene que tener, es decir, a quien les paga.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s