Egipto: Una historia muy antigua

Hablemos de Pinochet en Chile, de Somoza en Nicaragua, de Noriega en Panamá, de Reza Pahlevi en Irán, de Saddam Hussein antes de volverse malo, de Hassan II y ahora de Mohamed VI de Marruecos, de Túnez y ahora de Egipto. ¿Qué tienen todos estos casos en común? El apoyo a dictadores sin escrúpulos por miedo a un mal mayor. El mal mayor se llamaba antes comunismo y ahora se llama integrismo pero el principio es el mismo: Olvídémonos de escrúpulos morales, apliquemos el principio (creo que se hizo explícito con Noriega) de “ya sabemos que es un hijo de puta pero es nuestro hijo de puta” y contengamos la respiración.

¿Qué pasa ahora en Egipto? Lo mismo que pasó en España hace treinta y cinco años pero más grave. En España, estar, haber estado o decir que se estaba en contra de Franco confería a cualquiera patente de demócrata, error garrafal cuyos resultados estamos viendo ahora. Los que apoyan a los manifestantes en Egipto parecen ignorar, no sé si deliberada o inocentemente, que no todos los que se manifiestan buscan establecer un Estado democrático y que muchos son manejados por el más rancio de los integrismos.

Si alguien tiene dudas al respecto, piense quién puede tener interés en asaltar un museo con piezas del antiguo Egipto. ¿Los mismos que destruyeron a morterazo limpio en Afganistán unos Budas inmensos que ofendían a su exquisita sensibilidad religiosa, tal vez? Cuidado a quién se apoya porque junto con gente que desea un Estado democrático hay otros que lo que buscan es una evolución del estilo iraní: Sustituir a un dictador (Pahlevi) por otro (Jomeini) que, encima, está convencido de que es el instrumento de Dios y eso le da derecho a todo.

Que todo esto pueda desembocar en una caída de Egipto en las manos del integrismo es bastante probable; que hay quien así lo está intentando y está provocando movilizaciones en distintos países para ver si consigue que caigan todos como fichas de dominó es bastante evidente. Es tan evidente como que apoyar a dictadores para que nos libren de males supuestamente mayores nunca ha sido buen negocio en el largo plazo: Que les pregunten a los americanos cómo les fue su apoyo a los talibanes contra los soviéticos y su apoyo a Saddam Hussein y al propio Ben Laden. Se recoge lo que se siembra.

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Un Comentario

  1. José Sánchez-Alarcos

    Siempre es un halago ser utilizado como inspiración por comunicadores relevantes. Así, encontrar que al día siguiente de este “post”, César Vidal menciona el paralelismo de la situación egipcia con el Irán de Reza Pahlevi y el paralelismo del museo egipcio con la destrucción de los budas gigantes por los talibanes es una satisfacción.

    Eso sí, veo que no recogió la parte de crítica a la permanentemente torpe política exterior norteamericana y los efectos de su apoyo a dictadores “amigos”. Nadie es perfecto.

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