“Anatomía de un instante” de Javier Cercas

Análisis muy interesante sobre quién, cómo y por qué fraguó el golpe fallido del 23F. De lectura obligada para todo interesado en la historia española reciente.

Toma como centro a la figura de Suárez pero trata a fondo las relaciones previas, durante y después del golpe de todos los que, de una forma u otra, estuvieron implicados en el mismo y, aunque descarta la tantas veces traída idea de que fuera el Rey quien lo organizase, una conducta de éste abiertamente crítica hacia Suárez pudo dar lugar a malentendidos de forma que, hasta el último momento, los golpistas estuvieran convencidos de que tenían realmente su apoyo.

El libro da la sensación de haber sido escrito con prisa y recuerda, por su constante recurso a la repetición, a la escritura homérica donde el mil veces aludido  “Héctor, el del tremolante penacho” puede ser el “falangistilla de provincias” y “Aquiles, el de los pies ligeros” puede ser “las balas zumbando a su alrededor”. Ambas expresiones, y algunas más, se repiten con tal frecuencia que obligan a preguntarse si el corrector de estilo estaba  de vacaciones.

A este lector, sin embargo, la profusión de datos le produce una duda: Cuando el autor menciona a Hernández Mancha, comete un error y es que, en una interpelación a Suárez, Hernández Mancha atribuyó un ripio propio transformado de un verso original a Lope de Vega a pesar de que el original era de Santa Teresa. Esta equivocación dio lugar a que Suárez le diese un revolcón memorable a Hernández Mancha que representó casi el final de su fugaz carrera política. El autor, Cercas, comete también un error sobre cómo fue este episodio a pesar de que, incluso, está documentado ya que era un debate transmitido por televisión. ¿Cuántas entrevistas y cuántos hechos mencionados en el libro, cuyo contraste no sea tan fácil como éste, estarán también equivocados? Ésa es mi duda particular.

Otro elemento que no es ya de duda sino de una interpretación difícilmente aceptable para muchos es la comparación de la situación política española previa al golpe con la situación de la II República y, en paralelo, del golpe del 23F con el inicio de la guerra civil por parte de Franco. Que yo sepa, en 1981 y en los años anteriores no se entregaron armas a la gente y, por tanto, el número de asesinatos y la situación de descontrol que se produjo en la II República -y que anuló toda legitimidad que ésta pudiera tener en contra de lo que ahora tratan de hacer creer algunos- no se había producido en España tras la muerte de Franco.

Que yo sepa, el detonante del inicio de la guerra fue el asesinato del líder de la oposición de derechas a manos de la escolta de un ministro socialista. Creo que en las fechas previas a 1981 Martín Villa no envió a su escolta para que asesinase a Felipe González (por poner paralelismos entre los hechos) y, en suma, la situación española de esa época podía representar un desastre político y económico con notables paralelismos con el actual pero, de ninguna forma, con el que se produjo en las fechas previas a la guerra civil. Hay abundante documentación al respecto pero puede ser suficiente leer las “Matanzas en el Madrid republicano” de Felix Schlayer para hacerse una idea del grado de descomposición de una situación que el autor trata de equiparar con la existente en 1981. De ninguna manera.

Otro aspecto no menor de revisionismo histórico es el guante blanco con que el autor trata a la figura de Santiago Carrillo en cuanto a su relación con los crímenes de Paracuellos se refiere. La desclasificacion de documentos de la época por parte de la ex-Unión Soviética deja poco lugar a dudas sobre el papel de Carrillo que, en contra de cómo lo presenta el autor, no era ya en absoluto un político bisoño en aquella época y fue la principal pieza de los comunistas para eliminar de la escena a Largo Caballero cuando comenzó a hacerse molesto. Es muy difícil alegar ignorancia y asumir responsabilidad sólo en la medida en que algunos subordinados habían cometido una masacre sin su conocimiento, es decir, asumir responsabilidad por la incompetencia como gestor y no por los asesinatos. Por otra parte, algunos subordinados claves como Melchor Rodriguez manifestaron con absoluta claridad su desacuerdo con las actuaciones y fueron retirados de sus puestos precisamente por eso.

En suma, interesante el tratamiento de un episodio vital de nuestra historia reciente, necesita mejorar en el aspecto literario y rechazable en el intento de revisionismo de una historia afortunadamente ya más lejana.

Anuncios

Un Comentario

  1. Trackback: Bitacoras.com

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s