Contracorriente: ¿Habría llegado Obama a la presidencia si no fuera negro?

No; no es una broma. No dudo de la brillantez de Obama y, aunque sigue siendo una incógnita qué es lo que hará, el mismo problema habríamos tenido con McCain puesto que expresamente quería diferenciarse de Bush.

Es otro asunto: Barack Obama saltó como una figura emergente en la campaña de Kerry. ¿Fue sólo porque era una persona brillante o el hecho de ser negro significaba también un guiño de complicidad hacia aquéllos que, unas veces con más razón que otras, se han considerado discriminados por cuestiones raciales?

Es cierto que, a partir de ahí, Obama tuvo que marchar sólo e incluso enfrentándose a una adversaria tan formidable como Hillary Clinton ¿otro guiño, en esta ocasión a las mujeres? ¿No era eso lo que pretendía McCain al presentar en su candidatura a alguien sin experiencia pero mujer, ultraconservadora y muy vistosa?

Insisto: No pretendo disminuir los méritos de Obama porque ha habido un momento en que ha tenido que andar solo pero, en contra de lo que tanto se está diciendo, es posible que la raza, lejos de haberle representado un problema, pueda haber sido una ayuda en su lanzamiento…al igual que ser mujer lo ha sido para Palin que, de otro modo, es muy improbable que hubiera sido colocada en la posición en que la puso McCain.

Las actitudes de exclusión son atribuidas, casi por costumbre, a las mayorías pero lo cierto es que son las minorías -si en el caso de las mujeres, por ejemplo, puede hablarse de “minoría” en un sentido estricto- las que presentan muy a menudo en mucho mayor grado esas mismas actitudes que critican. Algunas mujeres, por ejemplo, han llegado a hablar de “feminismo machista” para calificar el comportamiento de determinado tipo de feminismo por el que no se sienten representadas.

Si lo llevamos a la cuestión racial, ha habido quien ha echado las campanas al vuelo porque, supuestamente, la elección de Obama era prueba del fin del racismo…en todo caso, será prueba del fin del racismo blanco porque Obama ha sido votado por un 95% de los negros y eso, se mire como si mire, significa que muchos le han votado por ser negro (compárense estos resultados con los de cualquier blanco que haya presentado en el pasado el Partido Demócrata) y, a su vez, eso se llama racismo y no lo es menos por el hecho de provenir de una minoría.

Todas las medidas de la llamada “discriminación positiva”, incluidas las absurdas leyes de cuotas, son una muestra de esto y en este terreno, el propio Obama es una muestra de ello en otro “acceso”:

Bush, titulado por Harvard, ha sido considerado por muchos como una especie de subnormal. Puedo estar parcialmente de acuerdo con una salvedad: Bush ha sido lo suficientemente inteligente como para percibir sus carencias y ha puesto a su lado a la señora Condoleeza Rice; otros, de los que cabe suponer iguales o mayores carencias, se rodean de personajes aún más limitados que ellos para que no les hagan sombra.

Al parecer, Obama -también titulado por Harvard- fue un estudiante brillante pero podríamos hacernos una pregunta incómoda: ¿Para quién es más fácil entrar en Harvard, para un estudiante negro o para uno blanco? Los sistemas de cuotas nos dicen que es más fácil para uno negro aunque -insisto- en este caso pudo tener el acceso más fácil pero luego tuvo que andar solo. Por añadidura, en la comparación Bush-Obama también habría que decir que Bush no era un “mero estudiante blanco” sino el descendiente de una saga muy introducida en el poder.

¿No son las cuotas una forma de racismo o, genéricamente, de exclusión? Cuando se le da preferencia a alguien por razón de pertenencia a una raza “minoritaria” o “excluida” ¿no se le está robando la oportunidad a alguien que, con mayores méritos, pertenezca a la mayoría de “no excluídos”?

En un momento en que todo el mundo se felicita por la ruptura del tabú de un presidente negro y de cómo Obama ha podido llegar a presidente “a pesar de” ser negro, todo el aparataje de las discriminaciones positivas, que no son sino discriminaciones contra una mayoría teóricamente dominante, nos debería llevar a pensar en si es “a pesar de” o “a causa de”…y, si alguien tiene alguna duda cuando esta reflexión se dirige hacia Obama, diríjase idéntico argumento hacia Palin. Tal vez ahí se vea más claro.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s