La guerra de las corbatas y la “onda verde”

Como, al parecer, no hay temas más importantes de qué ocuparse, ahí estamos enfrascados en la cuestión de la contribución de la corbata al cambio climático.

Hace ya tiempo, recogí una reseña de la “Guía políticamente incorrecta del calentamiento global” y, a raíz de su lectura, me mantuve más atento a las noticias que iban saliendo sobre el tema y parece que hay más de autobombo y de distracción de atención que de seriedad en todo el asunto.

Es cierto que hay un calentamiento, no es cierto que sea global, no hay nada claro sobre el papel de la actividad humana en ese calientamiento o si es un fenómeno natural y el tan cacareado protocolo de Kyoto, en caso de llevarse a cabo al 100%, tendría un impacto económico brutal y ecológico ridículo.

Por añadidura, las últimas informaciones nos dicen que, con los modelos de clima que actualmente se están utilizando, no se explica la rapidez con que el Polo Norte -que es uno de los puntos donde sí hay acuerdo general sobre el proceso de calentamiento- se está descongelando. En suma, sabemos que en determinados puntos de la Tierra se está produciendo un aumento de la temperatura pero no podemos explicar si es un fenómeno natural o inducido por la actividad humana. Hasta ahí los puntos de acuerdo; Kyoto o quitarse la corbata no son la solución.

A pesar de ello, se sigue cayendo en los mismos errores. Ayer mismo escuchaba al ministro-sin-corbata Miguel Sebastián decir que había que primar el uso del tren porque no consume petróleo, afirmación que resulta de lo más sorprendente.

La energía eléctrica, gracias al parón en la construcción de centrales nucleares, proviene en buena parte directamente del petróleo. Una cosa es que el tren no consuma petróleo -que tampoco es cierto en todos los casos- y otra cosa es que, si la locomotora es eléctrica, la electricidad que mueve el tren no provenga en su mayor parte de ese mismo petróleo y, en el caso español, así ocurre.

Cierto que cualquier transporte público, incluido el tren, es más eficiente en el consumo energético por pasajero que el transporte privado utilizado por una sola persona. Eso sí pero, por favor, díganse las cosas como son y sin utilizar el argumento de que el tren no consume petróleo cuando, además, consume mucho más de lo que debería gracias a una política energética errónea que venimos arrastrando desde hace bastantes años.

Lo que sí es cierto, tanto si la actividad humana tiene algo que ver con el proceso de calentamiento como si no, es que cuanto menos porquería echemos mejor porque vivimos en nuestro propio basurero.

Eso es importante, con o sin Kyoto y con o sin calentamiento global; tener una política energética errónea desde hace bastantes años también lo es y ambas cosas son mucho más importantes ecológica y económicamente que la cortina de humo de las corbatas.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s