Sentencia del 11-M: La sombra de la comisión Warren

John Fitzgerald Kennedy fue asesinado hace ahora 45 años en Dallas. Su asesinato sigue, aún hoy, siendo una oscura historia. Su supuesto asesino, Lee Harvey Oswald, fue convenientemente asesinado mientras era trasladado por la policía por Jack Ruby http://www.spartacus.schoolnet.co.uk/JFKoswald3.jpg

La Comisión Warren estableció que todo estaba claro y que el autor tanto material como intelectual del asesinato era Lee Harvey Oswald, difícil de creer tanto por la dificultad técnica que implicaban los disparos como por el perfil del personaje. Hay que recordar que en la época de Kennedy, el FBI era un feudo absolutamente intocable donde J. Edgar Hoover había impuesto su ley y más de una vez se ha comentado la posibilidad de que nadie se atreviera a indagar por esa vía y, de hecho, continúan vivas diversas teorías sobre el origen del asesinato: http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADas_sobre_el_asesinato_de_Kennedy

Demasiados paralelismos con la sentencia del 11-M salvo, tal vez, la cantidad de payasadas que se pueden decir desde el ámbito político. La “teoría de la conspiración” puede existir pero también es un concepto que acabó siendo utilizado de forma extensa para rebatir sin rebatir, es decir, para rechazar todas las inconsistencias de la investigación sin necesidad de tener que razonar ese rechazo, es decir, simplemente mediante la atribución a la “teoría de la conspiración”.

El tribunal, al igual que pudo ocurrir en la comisión Warren, ha podido tener miedo. Si alguien está cuestionando que determinadas unidades de la policía estén contaminadas, no es posible rechazar esa argumentación simplemente alegando que la “cadena de custodia” se mantiene y, basándose en eso, aceptar pruebas de difícil aceptación.

La sentencia establece el “quién”, deja bastantes dudas en cuanto al “cómo” y deja una oscuridad absoluta en cuanto al “por qué”. Al igual que es difícilmente creíble que un Lee Harvey Oswald, por sí solo, puede planear y ejecutar el asesinato de un presidente, es difícilmente creíble que los personajes que han sido condenados como autores materiales tengan la capacidad para planificar una obra de orfebrería criminal como la que representó el 11M.

Del mismo modo que el concepto de “teoría de la conspiración” se ha utilizado como sello para rechazar sin rebatir, el de “autor intelectual” lleva el mismo camino. Se dice que puede no existir tal “autor intelectual” desde las posiciones próximas al poder pero, al hacerlo así, les están atribuyendo a los condenados como autores materiales unas capacidades que están muy lejos de haber mostrado en ningún momento.

Por otro lado, en la arena política y fieles a su costumbre, no paran de decir tonterías: Del “repita conmigo que no ha sido la ETA” al “repita conmigo que no ha sido Irak”. Vamos a ver, panda de…políticos: Tratar de convencer a alguien de que los sujetos condenados -uno de ellos en tratamiento por esquizofrenia- han sido capaces de planear esto es bastante difícil, salvo que ese alguien tenga la motivación y la capacidad intelectual de un conocido político que de vez en cuando nos deleita con sus “corrutos” y sus “ojetivos”.

Es entendible que algunos políticos, incluso algunos situados en muy altas posiciones, puedan pensar que “si siendo como soy, he llegado donde he llegado, cualquiera puede hacer cualquier cosa” pero esa lógica no funciona cuando se trata de planificar y organizar algo tan complejo como el 11-M.

Si aceptamos que tiene que haber detrás alguien de mucho más peso y con mucha más capacidad para organizar una masacre y no sabemos quién fue ¿cómo sabemos que no fue ETA? ¿cómo sabemos que no fue Irak? Si no sabemos quién fue, no sabemos por qué fue y, por supuesto, mejor que no pensemos en el cui prodest? porque eso nos llevaría por los derroteros del golpismo y, hoy por hoy, resulta difícil de aceptar.

Como decía el periódico “El Mundo” en su editorial, la sentencia del 11M es “el fin del principio” pero no sabemos donde puede estar “el fin del fin”. 45 años han pasado desde el asesinato de Kennedy y ahí sigue el caso.

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Un Comentario

  1. lanaveva

    El Juez dijo muy claro antes de empezar el juicio que: aqui estamos reunidos para juzgar a los que están sentados en el banquillo por unos hechos delicitivos que el Juez instructor ha establecido con pruebas suficientes.
    Alli no se juzgaba otra cosa, no se investigaba otra cosa, no se seguía el guión de unos vendedores de falsedades comprobadas, allí no se cuestionaban ni juzgaban creencias verdaderas NO justificadas.
    En aquel juicio no se termina el ejercicio de la justicia, para ello están las apelaciones.
    Todo lo demás son opiniones,libres, pero meras opiniones.
    Saludos

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