La vida eterna (Fernando Savater)

Savater se reconoce deudor/discípulo de Bertrand Russell y este libro es un buen ejemplo ya que parece una continuación del “Por qué no soy cristiano” de Russell.

Hay algunas diferencias, no obstante. Russell tiene un enfoque puramente filosófico y denuncia los puntos de falta de rigor del cristianismo desde ese punto de vista.

Savater, al contrario que Russell, no es agnóstico sino abiertamente ateo y con una fuerte vena anticlerical (sea cual sea la religión del clérigo) y resulta mucho más agresivo que Russell. Sus argumentos no van contra la parte que choca con la filosofía sino que entra más directamente en asuntos como la relación de la religión con el poder y la justificación de la religión por la angustia que causa la propia mortalidad.

Buena parte de los argumentos que tocan este tema no son realmente originales aunque, como es norma en Savater, están muy bien escritos y resultan amenos y agradables de leer. Sin embargo, donde realmente despunta el autor es cuando justifica la existencia de una ética ajena a todo principio religioso (paradójicamente, basada en la existencia de una muerte “real”, no como un tránsito hacia otro estado) y cuando entra en temas de plena actualidad que afectan tanto a la política como a la religión.

Como ejemplo, Savater critica la notable payasada de la “alianza de civilizaciones” señalando que definir “civilización” por la adscripción a uno u otro credo es bastante simplista cuando, en realidad, hay una única civilización que es la tecnológica. Savater señala que fenómenos como el islamismo radical son precisamente una prueba de la crisis de los sistemas religiosos o “tecnologías de salvación” como los denomina y no les concede mayor importancia. Desde el punto de vista sociológico, Savater puede tener razón aunque parece escapársele un hecho: La pertenencia a una civilización tecnológica implica la existencia de una enorme capacidad de destrucción en manos de grupos fanatizados por muy marginales que éstos sean dentro de una corriente general.

En suma, Savater ataca a fondo todo tipo de intolerancia, especialmente la de origen religioso, pero entra también en otras como la nacionalista. No merece la pena repetir aquí los argumentos que da en el libro ya que todos ellos los resume una frase de un libro anterior que merecería ser grabada en oro: No se puede ser tolerante con la intolerancia.

Se puede o no estar de acuerdo con Savater en temas como la relación Iglesia-Estado, como la visión de la asignatura de religión o la creación de nuevas asignaturas como la “Educación para la ciudadanía”, etc. pero, tanto si se está de acuerdo como si no, sus posiciones no se parecen a los lugares comunes a que nos tienen acostumbrados los políticos y están muy sólidamente razonadas.

Otros posts sobre Savater:

https://factorhumano.wordpress.com/2007/06/28/el-futuro-partido-de-savater-%c2%bfdecepcion-en-ciernes/

https://factorhumano.wordpress.com/2007/05/22/la-aparicion-en-la-politica-de-fernando-savater/

NOTA

Este libro forma parte de un conjunto de magníficas obras sobre el tema.

Los vínculos a cuatro de ellas están a continuación. El quinto se trata de un contrapunto lógico a las obras de Marina y de Ratzinger y de una coincidencia parcial con la de Savater y por fin he podido colgar la reseña: “Por qué no soy cristiano” de Bertrand Russell.

 

La diferencia fundamental entre ambos aparte -que me perdone Fernando Savater- de la calidad intelectual de los argumentos (no todo el mundo, aunque sea muy bueno, le llega a Bertrand Russell) está en que Russell separa completamente los juicios sobre conveniencia de los juicios sobre veracidad.

 

Para Savater, el hecho de que haya una querencia hacia creer en algo es suficiente argumento para pensar que es falso. Russell intenta apartarse de las inclinaciones en cualquier sentido y trata de analizar críticamente los argumentos en uno y otro sentido llegando a sus conclusiones. Por eso es mejor en términos generales el libro de Russell aunque haya introducido algunos elementos autobiográficos -como la censura que sufrió en su momento- que hoy, afortunadamente, pueden quedar fuera de contexto.

  

https://factorhumano.wordpress.com/2007/05/18/aldous-huxley-en-sobre-la-divinidad-y-la-rosa-de-paracelso

https://factorhumano.wordpress.com/2007/04/04/la-vida-eterna-fernando-savater

https://factorhumano.wordpress.com/2007/02/28/por-que-soy-cristiano-jose-antonio-marina

https://factorhumano.wordpress.com/2007/02/28/dios-y-el-mundo-ratzinger

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