Factor Humano

Recursos Humanos, Gestión de conocimiento, Seguridad aérea y temas culturales, sociales y políticos

“El aprendiz” en la Sexta

No es propiamente cine ni teatro sino un programa de televisión que se emite en la Sexta los domingos por la noche. La primera vez lo vi por accidente pero he encontrado que puede ser valioso para cualquiera que esté involucrado, como profesor o alumno, en escuelas de negocios.

El programa no es original. De hecho, es una copia de un programa realizado en Estados Unidos donde el papel del empresario que busca aprendiz le correspondió a un Donald Trump en horas bajas y, dentro de un concepto que en general parece muy bien pensado, ahí puede estar el principal problema del programa. ¿Quién es el “Donald Trump” español que pueda ejercer ese papel de empresario en busca de un aprendiz?

La figura de Bassat, la opción por la que se han decidido en la edición española, es difícilmente creíble. Demasiados gags de head-hunter y, si se me apura, de vendedor de humo, valga la redundancia. Detalles de exaltación de la propia imagen como hacer siempre su entrada triunfal por una puerta de doble hoja abriendo las dos hojas -detalle que cualquier observador habrá visto que, como señalaba, es compartido con multitud de head-hunters- o hacer esperar siempre a las personas a las que un momento antes les han dicho que pueden pasar, lo que de nuevo es otro hábito frecuente en esa misma ganadería y así se podría seguir.

Sin duda, Bassat está bien asesorado y en la emisión aparece haciendo las preguntas clave pero, para darse cuenta de que carece de autenticidad, basta con contrastar su comportamiento en anteriores programas con el manifestado ayer mismo en que les había pedido a los dos grupos que compiten que preparasen un spot publicitario. Naturalmente, ahí Bassat sí pisaba fuerte y su intervención se veía más auténtica que cuando aparece como el producto de un guionista con apuntador.

No es fácil. Es fácil darse cuenta de que Bassat puede no ser el personaje más adecuado para este tipo de programa pero no lo es buscar un recambio más creíble. ¿Se prestarían al papel personajes como un Emilio Botín, un Amancio Ortega, un Francisco González, un Manuel Pizarro u otros que, aunque de nivel más bajo, pudieran tener algo que decir en el ámbito empresarial como un Martin Varsavsky, un Fernández Pujals, un Adolfo Domínguez o equiparables? Dejando aparte elementos de telegenia, es muy posible que no y, por el contrario, un publicitario puede ver el programa como una ocasión para hacer marketing personal y de su agencia y estar, por ello, disponible.

En cuanto al guión, han de tener cuidado de que el programa no se les granhermanice porque tiene algunos elementos que podrían apuntar en esa dirección. Empezando por el más obvio de la convivencia en la casa del aprendiz y siguiendo por los apartes captados por la cámara en que, de forma sistemática, los participantes cuentan todos los fallos del líder mientras que éste está convencido de que su ejercicio como tal líder es simplemente fantástico.

Bien gestionada la continuidad entre programas donde puede apreciarse fácilmente que la selección de los equipos y de los líderes ha tenido bastante que ver con lo ocurrido la semana anterior. Sin embargo, este funcionamiento deja “daños colaterales” que son, ni más ni menos, los relativos a la imagen profesional de los concursantes. No resulta extraño que hace dos semanas hubiera un concursante, tal vez con un exceso de agresividad pero con argumentos más que fundados, decidiera abandonar el programa por el impacto que éste podía tener sobre su imagen profesional. El programa es un escaparate y no parece orientado a mostrar todas las excelencias del producto -el concursante- sino más bien lo contrario.

Las decisiones de despido al final del programa parecen también bien fundadas y, de nuevo, se ve ahí la mano de una asesoría bastante competente aunque, como nota de precaución a este respecto, hay que recordar que el espectador ve la decisión de despido como resultante de las secuencias que le han mostrado, de las cuales poco sabe sobre sus criterios de selección. Por poner un ejemplo de la semana pasada, la decisión de despido recayó sobre una persona especialmente inactiva y que casi pedía perdón por existir. A muchos nos pudo quedar la duda sobre por qué no habían despedido a un líder que había manifestado una incompetencia llevada al extremo y, por otro lado, había otra persona que parecía mucho más agresiva y emitía fuertes críticas hacia el líder.

Como resultante de ese escenario, la persona más crítica fue nombrada líder de un grupo para la semana siguiente y en ese grupo estaba como uno de sus miembros el líder de la semana anterior. Con carácter, al parecer excepcional, ayer fueron despedidos los dos. La nueva líder no mostró más competencia aunque sí mas soberbia que su antecesor y el viejo líder no hizo nada porque, según manifestó, se encontraba cansado por la presión sufrida la semana anterior (a algunos, el argumento nos recordó a un importante político español). De esta forma, se cerraba el circulo.

En suma, un programa interesante aunque tiene flecos. El tiempo nos dirá si se deciden a mejorar los puntos débiles y el programa se convierte en una referencia en el ámbito de la formación empresarial o van a la caza de la audiencia fácil y lo granhermanizan.

Por cierto, y para concluir, puesto que a estas alturas son muchos los alumnos que he tenido y es un número que sigue en crecimiento, una recomendación no solicitada: Si tenéis ocasión de presentaros a este programa,  http://www.youtube.com/watch?v=5CCZLhzIb5Y&feature=player_embedded no lo hagáis. El espectáculo y la imagen profesional encajan mal y, hasta el momento, no he visto una sola persona entre los concursantes cuya imagen haya salido favorecida.

ACTUALIZACIÓN AL DÍA 9 DE NOVIEMBRE

Dos elementos añadidos: Parece que el programa no está funcionando muy bien porque cada vez empieza más tarde y comenzar un programa de televisión a las doce de la noche de un domingo es casi una garantía de que nadie va a verlo.

Me había quedado con la idea de que nos muestran unas secuencias muy determinadas pero ayer pareció verse especialmente claro. Nunca antes se había visto desde el primer minuto del programa a quién iban a despedir. Ayer sí. Comenzaron el programa con una secuencia de uno de los participantes enloquecido y, al parecer, despertando a todos los demás participantes. A partir de ahí, el programa continuó sacando todas las salidas de tono del mismo participante haciendo que la conclusión fuera esperable.

No está tan claro pero parece que, ante el número creciente de bajas, se están decantando por dos participantes: A uno de ellos le sacan en una secuencia criticando una acción de su equipo en unos términos casi idénticos a los que luego utilizará Bassat para hacer idéntica crítica. Éste es el candidato racional, duro, inteligente y al que incluso presentan en una secuencia luciendo “tableta de chocolate” para que la imagen sea completa.

Naturalmente, para que la cosa tenga interés le tienen que poner a un contrincante opuesto y éste responde al tipo “Kung-Fu Panda”, es decir, un contrincante gordito, simpático, aparentemente sin las aristas duras del primero e incluso que no le importa hacer cierto grado de ridículo poniéndose, por ejemplo, un delantal que imita un traje de faralaes o intentando hablar algo remotamente parecido al francés.

Hasta ahora, habían sido menos visibles los apaños pero ahora parecen verse mejor. ¿Será por eso la bajada de audiencia o, por el contrario, les ha entrado la prisa por ese motivo y quieren ir liquidando? ¿Se volverán a producir despidos múltiples en una sola semana para justificar una terminación temprana? Veremos.

Octubre 26, 2009 Publicado por José Sánchez-Alarcos | Cine y teatro, Organizaciones, Recursos Humanos | | 1 comentario

“Rhythm of the Dance”

El espectáculo vale la pena. Ellos mismos dan algunas muestras aqui: http://www.rhythmofthedance.com/video.htm pero hay dos formas de ver el espectáculo: En términos absolutos y en términos relativos.

Para todo el que le guste la música irlandesa acompañada de su característica danza, el espectáculo vale la pena. Sin embargo, si se tiene como marco de referencia a la compañía de Bill Whelan con sus espectáculos Riverdance y The Spirit of the Dance, creo que salen perdiendo en la comparación.

The Spirit of the Dance era un recorrido histórico por la danza al que acompañaban algunas voces más que notables y la calidad de la coreografía era excepcional. En Rhythm of the Dance las voces de dos de los tres tenores no tienen el nivel que se esperaría en un espectáculo de este tipo. Por añadidura han intentado destacar al más vistoso, una especie de reproducción de JFK en su aspecto físico, que no era ni mucho menos el que mejor voz tenía y sus intervenciones no han quedado integradas con la coreografía sino que han quedado como una especie de “morcillas vocales” desconectadas del conjunto.

En cuanto a los bailarines, en particular la pareja de primeros bailarines, parece que en este espectáculo se ha primado la presencia, claramente superior a los de la compañía de Whelan, pero no su calidad técnica en la que la situación se invierte.

En resumen, vale la pena verlo pero no resisten la comparación de su más directa competencia.

Octubre 12, 2009 Publicado por José Sánchez-Alarcos | Cine y teatro | | Aún no hay comentarios

“Good” con Vigo Mortenssen

La película recuerda punto por punto a la espléndida Lacombe Lucien de Louis Malle aunque queda como una copia descolorida de ésta.

La interpretación de Mortenssen es correcta y muestra cómo alguien puede verse arrastrado, más por omisión que por acción, a cometer las mayores salvajadas. Partiendo de la posición de un oscuro profesor de universidad, acaba teniendo una prominente posición en las SS y supervisando el funcionamiento de campos de concentración.

Los puntos de paso en la película son representados por medio de una especie de alucinación musical cuya función no queda demasiado explícita en el guión.

Vale la pena verla pero no está entre las mejores y, si alguien quiere ver su antecesora Lacombe Lucien, hará bien aunque será difícil de encontrar porque es una pieza antigua de cinéfilo.

Junio 8, 2009 Publicado por José Sánchez-Alarcos | Cine y teatro | | Aún no hay comentarios

El desafío Frost contra Nixon (Frost.Nixon)

Un tanto insulsa.

Frost es un periodista británico que no tiene en absoluto un perfil político sino que es un presentador de programas tanto en su país como en Australia y al que, de repente, se le ocurre la idea de que podía estar bien entrevistar a Nixon tras su dimisión por el caso Watergate.

El personaje está bien escogido ya que exhibe una cara de pánfilo que hace difícil pensar en él como un inquisidor capaz de sonsacar a Nixon. Para hacer una comparación con personajes actuales, sería como si Ane Igartiburu fuera a entrevistar a Felipe González con la esperanza de que le contase algo nuevo sobre el GAL.

En las primeras entrevistas, un Nixon que no se parece a Nixon va manejando la situación a su antojo hasta que llega la última. En ésta, repentinamente y sin que haya una clara explicación, Nixon arroja la toalla y le confiesa a Frost su culpabilidad y el hecho de haber decepcionado a los americanos.

No sé hasta qué punto la película ha adornado la realidad pero lo cierto es que recordaba mucho a la historia que contaba Miguel Gila sobre cómo había hecho confesar a Jack el Destripador utilizando métodos psicológicos y diciendo cuando pasaba a su lado “Alguien ha matado a alguien”…hasta que Jack el Destripador no pudo resistir la presión y confesó.

Hacía poco que había visto “La sombra del poder” y confiaba en que fuera algo de ese nivel. Tal vez por eso, la decepción ha sido aún mayor.

Mayo 19, 2009 Publicado por José Sánchez-Alarcos | Cine y teatro | | Aún no hay comentarios

“La sombra del poder” (Traducción de “State of Play”)

Probablemente de las mejores películas que pueden verse en el género del thriller periodístico y, en términos absolutos, una de las mejores que pueden verse en este momento.

Russell Crowe borda un papel que tiene un registro muy distinto de los habituales en él, si bien es cierto que ya había hecho escapadas como la de Un buen año que le muestran como un actor camaleónico. En ese terreno, sólo Robert de Niro le resistiría la comparación. Los incondicionales de Crowe teníamos claro antes de esta película que era uno de los grandes monstruos de la interpretación; si a alguien le cabía alguna duda, con La sombra del poder tiene la oportunidad perfecta para despejarla.

La trama es compleja pero puede seguirse bien y resulta sólidamente construida; sólo aparece un punto débil muy al final de la película donde la justificación queda algo en entredicho pero puede considerarse un asunto menor.

El guión no es lineal sino que, en distintos momentos de la película, la hipótesis que se va construyendo queda totalmente desbaratada, cosa que no a todo el que lo intenta le sale bien porque suelen salir inconsistencias que hacen perder el interés. No es el caso; la película mantiene el interés desde el primer hasta el último minuto a pesar de ser relativamente larga.

La coincidencia de guión complejo pero bien hecho y actor protagonista magistral no suele darse. En este caso sí y, por ello, es de las películas a no perderse.

 

Mayo 10, 2009 Publicado por José Sánchez-Alarcos | Cine y teatro | | Aún no hay comentarios

The visitor

Película interesante que, a lo largo de su desarrollo puede llegar a recordar en muchos momentos a la maravillosa “Crash” aunque tiene un final un tanto decepcionante en todos los terrenos.

Richard Jenkins reproduce con singular maestría el personaje gris, con una vida sin sentido y convertido en un burócrata sin alma que, de repente, encuentra una situación que comienza a darle significado a su vida.

Por cuestiones que no contaré para no reventar la película a quien quiera verla -opción que no desaconsejaré aunque el final me dejase algo frío- se ve implicado con los problemas de la inmigración ilegal y su reacción es de una generosidad que parece borrar al personaje anterior. Va descubriendo cosas de sí mismo que no conocía y la película muestra ese proceso de despertar.

No sé si es una película en la que habría encajado un final feliz típico. Sin duda, no lo es si la intención del director era denunciar los abusos que pueden darse en algunas prácticas relacionadas con la inmigración ilegal pero, al hacer eso, ha aparecido un efecto secundario y es que acaba pareciendo que el despertar a la vida de Walter Vale (Richard Jenkins) fue en realidad un espejismo. No creo que pretendieran esto último pero es lo que aparece cuando huyen de un final feliz que, con la trama de la película, habría sido muy fácil.

Abril 5, 2009 Publicado por José Sánchez-Alarcos | Cine y teatro | | Aún no hay comentarios

“The Reader”

Una de las múltiples metáforas utilizadas en español para señalar algo como inútil consiste en decir que algo es “tan inútil como un Ferrari en Tenerife”.

Tenerife, para quien no la conozca, es una isla no excesivamente grande donde, a pesar de ello, se encuentra la montaña más alta de España con algo más de 3.700 metros sobre el nivel del mar. Este dato puede servir como indicación acerca de cómo son las carreteras en Tenerife, con la única excepción de la autopista que circunvala la isla, y de ahí el dicho relativo al Ferrari.

En The Reader tenemos también “un Ferrari en Tenerife”. El “Ferrari” se llama Kate Winslet y resulta demasiada actriz para tan poco guión. En honor a la verdad, la película entretiene pero, sobre todo al final, es cuando aparece la auténtica debilidad del guión. Kate Winslet borda un papel que, sin embargo, está incluido en un guión un tanto absurdo.

Hacia la mitad de la película, el personaje de Winslet nos aparece como alguien con un pasado nazi y, a pesar de ello, tiene un secreto mucho mayor que ese pasado. El secreto lo es hasta tal punto que es capaz de aceptar una condena muy superior a la que podría haber conseguido en el caso de revelar el terrible secreto de que…no sabía leer y, por tanto, la acusación de que era la autora de un documento condenatorio carecía de cualquier base, a pesar de lo cual ella confiesa la autoría en lugar de mostrar que era imposible.

La relación entre los dos protagonistas está bien tratada y la película tiene claros detalles de calidad pero, al mismo tiempo, tiene una base tan poco creíble que resulta estúpida: La base de que alguien acepte un montón de años de cárcel que no le corresponderían antes que confesar que no sabía leer, hecho que habría resultado su principal baza exculpatoria.

Marzo 17, 2009 Publicado por José Sánchez-Alarcos | Cine y teatro | | Aún no hay comentarios

“Australia”

Película extraña que da la sensación de haberse construido con una superposición de cortos sin más nexo común que la presencia de sus protagonistas. Dicho esto, merece la pena verla aunque sólo sea por la espectacularidad de la fotografía y, precisamente por esa espectacularidad, si se puede, mejor verla en una versión de calidad -no de las clandestinas con videocámaras en el cine- y en una pantalla grande.

Como ocurre con las películas de algunos otros directores, se echa de menos la presencia de un guionista en lugar de que el director haga de hombre-orquesta y distintos momentos van recordando a otras películas tan distintas que puede dar una idea del guión-pastiche que han llegado a organizar:

El transporte de ganado y los paisajes asociados recuerdan mucho a Brokeback Mountain e incluso a El señor de los anillos, las escenas de guerra parecen sacadas de Pearl Harbour (también se aprecian ahí algunos paralelismos de Nicole Kidman con Kate Beckinsale aunque, personalmente, me quedo con la inglesa), hay otros momentos de la película que pueden recordar mucho a Memorias de África, tanto por el entorno como por el tipo de relación entre los protagonistas…

No puede decirse que sea un guión logrado, precisamente por esa sensación de guiones yuxtapuestos, y a pesar de ello la película no aburre y se aguantan perfectamente sus 3 horas de regalo para la vista en todos los sentidos y para todas las preferencias.

Aunque, como decía antes, prefiera a la Kate Beckinsale de Pearl Harbour, Nicole Kidman hace gala una vez más de esa belleza casi transparente que siempre la ha caracterizado y Hugh Jackman, según las malas lenguas, ha destronado a George Clooney.

Febrero 21, 2009 Publicado por José Sánchez-Alarcos | Cine y teatro | | Aún no hay comentarios

“Revolutionary Road”

Desde “Titanic”, ésta es la primera vez que se vuelven a encontrar en la pantalla Leonardo di Caprio y Kate Winslet y el resultado es magnífico.

Leonardo di Caprio es, probablemente, uno de los mejores actores del momento y cualquiera que se haga la idea de “niño mono” se está equivocando de extremo a extremo; ya ha tenido ocasión de demostrar su gran calidad como actor en varias películas posteriores a “Titanic”.

A Kate Winslet no le había seguido la pista y, tal vez por ello, me ha resultado una sorpresa en “Revolutionary Road”. Es una actriz de una calidad tal que, en buena parte de la película, es capaz de comerse a todo un Di Caprio y el uso que hace de la expresividad en pantalla, sin sobreactuación alguna, es algo excepcional.

Por cierto, no quisiera que se me escapase un personaje secundario en la película -el loco- que,  con una intervención corta pero magistral,  es el único que consigue percibir con claridad qué es lo que está pasando.

El guión de la película muestra una relación que es totalmente distinta de la que se pudo ver en “Titanic” y, claramente, ninguno de los dos se ha quedado pegado al guión anterior: Una pareja con una vida normal donde, al parecer, ambos eran en un principio bastante soñadores pero sólo ella ha permanecido con sus sueños vivos, lo que causa algunos problemas en la pareja. En un momento, parece que consigue despertar de nuevo los sueños de él pero ese despertar se muestra como un espejismo en el momento en que se producen condiciones que invitan a volver a la rutina en unas condiciones algo mejoradas.

Ese hecho deteriora la relación entre los dos hasta un nivel mucho mayor que el precedente y, para no reventar la película, sólo diré que no tiene un final feliz.

Absolutamente recomendable.

Febrero 7, 2009 Publicado por José Sánchez-Alarcos | Cine y teatro | | Aún no hay comentarios

“Red de mentiras” de Ridley Scott

Los nombres de Di Caprio y Russell Crowe prometían. Quien hubiera caído en el error de considerar al primero un niño bonito ha tenido ya varias ocasiones de comprobar su error en El aviador, Diamante de sangre, Infiltrados…y las que puedan venir.

De Russell Crowe poco se puede decir. Un actor que es capaz de brillar en personajes tan diferentes como el de Master and Commander y el de Un buen año (que, en realidad, debió traducirse como “Una buena añada”) es difícil de encasillar salvo en la categoría de los monstruos de la pantalla.

Russell Crowe borda su papel aunque, en honor a la verdad, se le podría considerar casi un secundario de superlujo y hay un tercero en discordia, Mark Strong, que no se queda a la zaga de los dos monstruos.

La película es de trama muy compleja. Sería difícil que fuera de otra forma una película que ha hecho una coctelera de tramas de espionaje y de la realidad del terrorismo islamista de Oriente Medio. Por eso, no es de las películas para sentarse en un sillón y disfrutarla sino que exige mantener la atención en todo momento para no perder claves que, más adelante, nos permitan seguir sin perder el hilo.

El título es adecuado; se trata de un conjunto de mentiras anidadas con distintos protagonistas y la interacción entre ellas dibuja escenarios que no parecen inverosímiles.

Conclusión: Vale la pena verla si no se va con la idea de tumbarse en el sillón y relajarse. A los admiradores de Crowe nos habría gustado que tuviera más ocasión de lucirse. Di Caprio, en su línea, recordaba a sus papeles en Infiltrados y Diamante de sangre.

Noviembre 14, 2008 Publicado por José Sánchez-Alarcos | Cine y teatro | | Aún no hay comentarios